divendres, 8 de febrer del 2008

Cortejo de sombras

Julián Ríos flirtea primerizamente con la literatura en esta novela de cuentos o en estos cuentos novela. Prepara el camino de descubrimiento que culminaría con Larva (lectura que no puede esperar ya más ). Las frases poderosas, que convencen y atraen, escritas entre 1966 y 1968, ven la luz por primera vez en 2007 (por la censura primero y por desapego después), aunque el Ríos que las relee hoy no sea ya el mismo que las pensara entonces. Las historias a la altura, incluso un poquito más allá, de las de "La cua del mestre" de Mas-Griera, con la misma irrealidad poderosamente real y porque son originales y no revisitaciones con sorpresa. Nada se ha rescrito para la edición, excepto el prólogo ad hoc y el capítulo "Palonzo"; es ahí donde se aprecia el Ríos que ha venido después con palabras como "cuidamaba", "gocespasmos" o "amadresposa" y frases como "Cortejo salió de las sombras para asomarse a nuestra conversación y despertar un interés que yo no sabía entonces si iba a compartir". Engancha tanto que en un ida-y-vuelta de tren se tiene vivido.